Auge del préstamo rápido, una solución real

Las actuales condiciones de enfriamiento en los mercados crediticios nos obligan a buscar fórmulas alternativas entre las que se encuentran los préstamos rápidos o minicréditos, una fórmula alternativa para los que buscan pequeñas cantidades con las que satisfacer necesidades inmediatas. Particulares y familias, que han logrado superar la crisis, se lanzan a la búsqueda de crédito rápido ante las duras restricciones del sistema bancario, buscando, sobre todo, fuentes de financiación urgente para acometer sus proyectos o hacer frente a los imprevistos.
Los créditos rápidos o minipréstamos son una alternativa real para cubrir nuestras necesidades inmediatas. La búsqueda de financiación se centra primordialmente en la necesidad de llevar a cabo una reforma o la reparación o renovación de equipamientos, electrodomésticos o herramientas que requieren de cierta inversión. Sin embargo, las restricciones del mercado no permiten un acceso sencillo al crédito, por lo que debemos acudir al llamado préstamo rápido o exprés.
La crisis económica que llevamos arrastrando más de seis años ha traído como consecuencia que muchos familias hayan sucumbido a sus efectos, en la mayoría de los casos, de manera irrecuperable. Según algunos expertos, hay sectores económicos, como el de la construcción, que carecen de fondo comercial hasta al menos dentro de cuatro o cinco años.

El principal problema es que hoy en día es prácticamente imposible lograr financiación dentro de los circuitos habituales de las entidades financieras. Existen, sin embargo, soluciones que nos ofrecen préstamos rápidos para particulares, una fórmula de préstamo prácticamente inmediato que puede resolver parte de nuestras necesidades de financiación más urgentes.

Las plataformas de créditos rápidos o minicréditos se han perfeccionado en los últimos años como una alternativa real a la banca tradicional y España se ha convertido en un terreno particularmente abonado para esta nueva actividad financiera.

Con los préstamos rápidos puede obtenerse hasta 300 euros como nuevo cliente y una cantidad de hasta 1.200 euros para los que ya lo son. Lo habitual es que se devuelvan en plazos entre 5 y 30 días, aunque existe la posibilidad de ampliar los plazos, y el procedimiento para la concesión es tan rápido que, a veces, no supera los 10 minutos, lo que tardamos en mover el ratón de nuestro ordenador. Para 1.200 euros, podemos optar por plazos de 4 meses que reducen mucho nuestra cuota mensual.

Todo el proceso de solicitud y hasta la recepción del pago, se realizar desde el ordenador de nuestra oficina o casa, desde el smartphone o tableta. Ésta es otra de las facilidades que ofrecen estos nuevos sistemas: no hay que acudir a ninguna entidad bancaria a firmar nada y todo lo resolvemos rápidamente y de forma personalizada. Incluso, si devuelves el préstamo en menos de 7 días en muchas plataformas ni siquiera te cobran intereses y quedas como cliente preferente para otra ocasión futura en la que precisemos de sus servicios de crédito urgente.