Características y ventajas de los minicréditos rápidos online

CARACTERÍSTICAS DE UN CRÉDITO RÁPIDO

Antes de decidir si un minicrédito es o no es una buena opción de financiación, debemos saber cuáles son las características principales de este tipo especial de préstamo:

  • Rapidez entre que se solicita y se concede: Un tiempo que no es superior en general a las 24-48 horas, con lo que consigues dinero de forma inmediata. Aunque en ocasiones y dependiendo sobre todo de la cantidad solicitada puede llegar a la semana.
  • No es necesario justificar la finalidad del dinero: Una de las principales ventajas de los minicreditos rápidos es que la entidad que los emite no nos va a preguntar para que lo que queremos, lo que nos permite solicitar dinero para usarlo en cosas para las que tal vez una entidad financiera tradicional no nos lo concedería.
  • Se suelen contratar a través de Internet o por teléfono: Para facilitar la rapidez es bastante común que la manera más habitual de contratar estos créditos rápidos sea por teléfono, y con el auge y extensión de la red, también de forma online.
  • El importe mínimo suelen ser unos 300 euros y el máximo 6.000 euros.
  • El plazo máximo de devolución es de 4 años aproximadamente y el mínimo de 12 meses.

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE UN CRÉDITO RÁPIDO

Bien, ya sabemos qué es un crédito rápido. Pero ¿qué ventajas tienen y, claro, qué desventajas?

Viendo las características de los créditos rápidos es muy fácil deducir dos de sus principales ventajas:

  • La rapidez en conseguir el dinero.
  • Podemos solicitar el dinero sin necesidad de dar explicaciones.

Sin embargo no son las únicas ventajas que presentan los créditos rápidos, hay algunas más:

  • No es necesario presentar documentación que justifique nuestra solvencia económica: Es un tipo de financiación que pueden solicitar sin muchos problemas personas incluidas en registros de morosos. Otro tema es si es adecuado que estas personas que ya tienen deudas se endeuden aún más.

No nos parece nada recomendable, y por ello pensamos que es una mejor opción usar la herramienta gratuita, que nos ayudará a reducir nuestros gastos y ahorrar más dinero. De esta forma, podemos destinar ese dinero ahorrado a pagar nuestras deudas. Siempre es una mejor opción que tener que estar pagando intereses hasta el final de los tiempos, ¿verdad?

  • Flexibilidad a la hora de devolver el dinero solicitado: Podemos elegir entre diferentes plazos de devolución, y por lo tanto, entre diversas cuotas mensuales.
  • Sin gastos ni comisiones: Los créditos rápidos no tienen comisiones de estudio, comisión de apertura ni otro tipo de gastos adicionales.

Estas ventajas esconden importantes desventajas que es importante conocer para saber si nos interesa o no el producto en nuestras circunstancias:

  • Un tipo de interés muy alto: El tipo de interés de los créditos online rápidos es el más alto del mercado, solo superado por el de los minicréditos. Esto supondría por ejemplo que para un crédito de Cofidis de 6.000 euros, podrías llegar a pagar más de un 30% en intereses (¡3.168 euros!).
  • Publicidad engañosa: La publicidad de los créditos rápidos siempre muestra sus puntos favorables pero no muestra para nada los negativos. En vez de mostrar el tipo de interés se enfocan en la pequeña cuota mensual que vamos a pagar. Incluso nos muestran una amplio abanico de cuotas a elegir. Las cuotas mensuales esconden unos tipos de interés altísimos que rozan (y en algunos casos superan) la usura.

Un ejemplo claro lo tenemos en la web de Cofidis, probablemente la entidad más conocida dentro del mundillo de los créditos rápidos. Nada más entrar tenemos la opción de solicitar el “Crédito Vida Libre” y de una manera muy sencilla, mediante dos barritas, podemos elegir la cantidad de dinero y la cuota mensual a pagar. Dependiendo de estas dos, así será la duración del crédito.

Del TAE como ves, nada de nada. Sin embargo es en la letra pequeña cuando nos damos el susto: “TAE (Tasa Anual Equivalente) desde el 10,95% (Tipo Deudor anual: 10,44%) hasta el 24,51% (Tipo Deudor anual: 22,12%), en función del importe dispuesto y del plazo de amortización.

¡Es mayor que incluso en una tarjeta de crédito!