Créditos rápidos sin aval

Vivimos unos momentos que han traído el recorte general del endeudamiento de las pymes y las familias, pero a su vez una dificultad añadida para la obtención de crédito de las entidades financieras. Las actuales condiciones de enfriamiento en los mercados crediticios nos obligan a buscar fórmulas alternativas entre las que se encuentran los créditos exprés o minicréditos, una fórmula alternativa para los que buscan pequeñas cantidades con las que satisfacer necesidades inmediatas. Particulares, familias, pequeños empresarios o autónomos que han logrado superar la crisis se lanzan a la búsqueda de crédito exprés ante las duras restricciones del sistema bancario, buscando, sobre todo, fuentes de financiación urgente para acometer sus proyectos. Los créditos exprés o créditos rápidos son una alternativa real para satisfacer nuestras necesidades inmediatas.

La búsqueda de financiación se centra especialmente en cubrir alguna necesidad urgente, o para acometer nuevos proyectos, especialmente la renovación de algunos equipamientos como pequeñas inversiones o reformas, después de tanto tiempo de crisis. Sin embargo, las restricciones del mercado no permiten el acceso sencillo al crédito en el mercado bancario, por lo que deben acudir al llamado crédito rápido o exprés.

La crisis económica que llevamos arrastrando más de seis años ha traído como consecuencia que muchos profesionales, pymes y familias hayan sucumbido a sus efectos, en la mayor parte de los casos, de manera irrecuperable. Según algunos expertos, hay sectores económicos, como el de la construcción, que carecen de fondo comercial hasta al menos dentro de cuatro o cinco años. Pero también ha habido profesionales y pymes, muy bien implantados a escala local, que han sido capaces de sortear los rigores de una crisis cruel, y que ahora se encuentran con la necesidad de financiar sus necesidades de crecimiento en cuestiones que ya no podemos atender con nuestra tarjeta de crédito o recursos propios, como ahorro o liquidez inmediata.

El principal problema es que hoy en día es prácticamente imposible lograr financiación dentro de los circuitos habituales de las entidades financieras. Existen, sin embargo, alternativas como la que nos ofrecen los créditos rápidos sin aval tanto para particulares, como pymes o autónomos, es el llamado crédito rápido o crédito urgente, una fórmula de préstamo prácticamente inmediato que puede resolver parte de nuestras necesidades de financiación más urgentes.

Las plataformas de créditos exprés o minicréditos se han perfeccionado mucho en los dos o tres últimos años como una alternativa real a la banca tradicional y España se ha convertido en un terreno particularmente abonado para esta nueva actividad financiera.

Estos créditos rápidos son de mayor cuantía que los que nos tienen acostumbradas las entidades de minicréditos, y pueden obtenerse por cantidades que van desde los 100 euros hasta los 6.000 euros. Lo habitual es que se devuelvan en plazos que se fijan entre 1 mes y 24 meses, y el procedimiento para la concesión es tan rápido que, a veces, no supera los 10 minutos, lo que tardamos en mover el ratón de nuestro ordenador.

El préstamo y la personalización en la forma y tiempos de pago se realizar desde el ordenador de nuestra oficina o casa, ésta es otra de las facilidades que ofrecen estos nuevos sistemas: no hay que acudir a ninguna entidad bancaria a firmar nada y todo lo resolvemos rápida y personalizadamente.