Cuándo sí y cuándo no pedir un mini crédito online

La crisis económica que aún se ve reflejada en España y que azotó el país, más fuertemente, entre los años 2008 y 2013 ha hecho que sean muchas las personas las que se encuentran en apuros económicos para poder llegar a final de mes o para poder afrontar un gasto con el que no contaban. Ante esta situación, y ayudándose de las nuevas tecnologías y del amplio mercado que ofrece Internet, han aparecido empresas que están dispuestas a cambiar la relación que ha tenido siempre el cliente con las entidades financieras y han optado por poner a su disposición productos tales como créditos rápidos, préstamos rápidos o mini créditos, como ocurre con Prestamos Online Ya a través de su página web. De esta manera son muchas las personas las que han podido superar un momento complicado al conseguir ese dinero extra que tanta falta les hacía, de una manera sencilla y rápida, pero también hay que aclarar que los préstamos online no deben emplearse para todas las situaciones en las que se necesite dinero. Vamos a ver esto con un poco más de detalle.

Los préstamos rápidos que se pueden conseguir de forma online están pensados para ofrecer a los clientes una pequeña cantidad de dinero (de hasta unos 800 euros, más o menos) que se requiere de manera urgente. Por ejemplo, cuando hay un gasto de más ese mes (como puede ser la factura del taller u ocurre un imprevisto, como una avería en la casa) Son gastos, en definitiva, que representan una urgencia de carácter menor. Es decir, sí que se necesita ese dinero pero la suma no es muy elevada.

Las ventajas de solicitar un mini crédito online son muchas. Para empezar, la más obvia, es que todo el trámite se puede llevar a cabo en la Red, sin necesidad de tener que desplazarse a ningún sitio. Esto mismo ya conlleva un nivel de intimidad que no se puede conseguir en ninguna sucursal, donde también habría que esperar a ser atendido. Con la opción en línea es el cliente el que siempre decide el cuándo, el cómo y el dónde. A esto hay que sumar el hecho de que el trámite en sí se lleva a cabo en un tiempo mínimo. Prácticamente se puede contar con que toda la información que se requiere (que es mínima) se completa en unos minutos y que el dinero está disponible en la cuenta seleccionada, una vez que se da el visto bueno, en tan sólo unas horas. Por último, hay que añadir que no se requiere de avales ni de mucha documentación. Lo más habitual es tener que elegir el importe, el plazo de devolución y rellenar un formulario con algunos datos personales. Así de sencillo.

Siguiendo la misma línea de lo ya comentado, los mini préstamos online no están recomendados cuando la suma de dinero que se requiere es elevada. Por ejemplo, hablamos de tener que hacer frente al pago de una casa. Tampoco son una buena idea si la deuda que se va a contraer no se puede saldar en un plazo, relativamente, pequeño (como puede ser un mes) Si se trata de una situación como la descrita en este último párrafo, lo mejor es acudir al banco.