¿Qué necesito para optar a un crédito rápido?

Los crédito rápido son famosos por los altos intereses que conllevan y por lo fácil que son de conseguir. Precisamente, las entidades de préstamos o créditos rápidos sin aval piden intereses altos porque soportan unos riesgos también muy altos, debido a lo poco exigentes que son sus requisitos. Sin embargo, por fácil que sea pedirlos, hay algunos requisitos que son ineludibles y que cualquier prestamista dedicado a este tipo de producto nos va a exigir. A continuación, vamos a verlos, indicando las características ineludibles que tenemos que tener para poder acceder a financiación rápida online y cuáles son aquellos factores que gozan de mayor libertad.

1.    Capacidad de obrar
Es un requisito indispensable. Para poder pedir financiación al igual que para casi todo en España, necesitas tener capacidad de obrar. En nuestro país, esto es algo que se consigue, por lo general, con la mayoría de edad. Aunque lógicamente aquellas personas que hayan sido declaradas incapaces y, por tanto, no puedan realizar un contrato, no podrán obtener un crédito, por mucho sean mayores de edad.

De todas formas, en muchos casos, los prestamistas tienen sus propios estudios de riesgos y han decidido no conceder préstamos a personas que ellos consideran excesivamente jóvenes o mayores, aun cuando tengan todas las capacidades legales necesarias para hacerlo. Por eso, verás que hay prestamistas que solo aceptan a mayores de 21 o 23 años y otros que solo aceptan a menores de 65, 70 o 75 años. Como puedes suponer, estos límites son los más comunes, pero los límites reales quedan totalmente a discreción de la entidad.

2.    Ingresos continuados
Muchos confunden tener ingresos regulares con tener un trabajo y no tiene por qué ser así. Lo cierto es que muchas personas tienen ingresos provenientes de becas, prestaciones de desempleo, pensiones, etc.  Tradicionalmente, estas personas lo han tenido más difícil a la hora de obtener financiación. ¡Incluso los trabajadores autónomos han tenido problemas! Si bien, a día de hoy trabajar como funcionario con un buen sueldo fijo, sigue siendo una gran ayuda, es más probable que siempre que se cuente con algún tipo de ingreso, aunque este no provenga de un trabajo por cuenta ajena, haya opciones de conseguir un crédito. Otro tema será ya la cantidad del mismo.

3.    Tener una cuenta bancaria
Cuando hablamos de préstamos rápidos online, estamos hablando de instituciones que no suelen tener oficinas y cuando las tienen, no las dedican a la atención al público. Por eso, nos van a exigir que tengamos una cuenta bancaria a nuestro nombre. En el pasado, se han dado casos de estafadores pidiendo dinero a nombre de otra persona. Lo cierto es que cuando la persona reclamaba, generalmente podía demostrar que el dinero no había ido a parar a su cuenta, y se libraba de devolver ese crédito que realmente no había pedido. Como es lógico, las entidades aprendieron la lección y ahora solo te hacen el ingreso en una cuenta en la que figures como titular. De hecho, en muchos casos te pedirán que seas el único titular.

4.    Residencia en España
Este requisito es bastante frecuente para las empresas españolas dedicadas a los préstamos rápidos, sin embargo, hay algunos prestamistas que tienen su sede en Reino Unido o en otros países europeos que no lo exigen. Para un usuario español, lo más seguro es optar por una empresa española, ya que en caso de problemas, las leyes y juzgados le serán más conocidos. Sin embargo, cualquier institución legal en un país europeo, ofrece garantías de seguridad y deben comportarse de acuerdo a las leyes comunitarias de consumidores.

Además, es conveniente aclarar que la residencia en España no se consigue simplemente teniendo alquilada una casa o un piso. Lo que los prestamistas quieren, si exigen este requisito, es que su cliente tenga un DNI o NIE.

5.    Otros requisitos comunes
Hay otros requisitos que van variando de prestamista en prestamista, pero es curioso como algunos de ellos se repiten.

Por ejemplo, es muy común que los prestamistas exijan tener un teléfono móvil activo a nombre de uno. En primer lugar esto es una forma de contacto y suele implicar que el usuario, al menos está pagando sus tarifas telefónicas. Además, es otra forma de que las entidades comprueben la identidad de sus usuarios, ya que de nuevo temen las solicitudes de crédito fraudulentas.

Es sorprendente como muchas operaciones de micropréstamos, se echan atrás porque el cliente está usando el teléfono de un familiar y no dispone de una línea a su nombre.

Otro requisito común, pero no indispensable, es no figurar en el registro de morosos de ASNEF, u otro similar. En nuestro caso, trabajamos con prestamistas que tienen en cuenta las solicitudes, aunque el cliente esté en un registro de morosos, porque muchas veces estos impagos se deben a situaciones injustas o descuidos. No obstante, figurar en ellos, es algo que muchos prestamistas no van a aceptar.

Avales y avalistas son también una práctica común entre los prestamistas, pero no así en los préstamos rápidos, donde generalmente no se solicitan ni aceptan estas figuras. Se debe al modelo de negocio. Un avalista hace que la operación sea más segura, pero a ellos les interesa un público que por sus condiciones generales, es poco seguro de por sí, con lo que los trámites para ejecutar los avales, etc, no les merece la pena. Lamentablemente, en muchas ocasiones, el avalista acababa por no poder pagar igual que el cliente original. Esta es una de las razones de que los intereses sean más altos que en los otros productos.

¿Hay que pedir un crédito a toda costa?
Antes de finalizar también nos gustaría hacer un llamamiento a la reflexión. Si nos deniegan los préstamos una y otra vez, seguramente lo más sensato sea tratar de mejorar nuestra situación financiera antes de volver a intentarlo. Pedir un crédito, especialmente un crédito rápido, debe ser una solución puntual, para un problema puntual, pero no debe utilizarse para salir de un aprieto en el que se está metido desde hace tiempo, porque lo único que  hará es empeorar las cosas.