Requisitos para solicitar créditos rápidos

El objetivo es lograr que la tramitación tenga lugar de la forma más rápida posible y que así se pueda contar cuanto antes con el dinero en la cuenta corriente.

Si estás meditando solicitar un crédito rápido, conviene que conozcas de antemano los requisitos que se te van a solicitar por parte de las entidad emisora en la que lleves a cabo la petición.

Ciertamente, no todas las entidades exigen los mismos requisitos o imponen las mismas condiciones. No obstante, sí que hay ciertos criterios comunes a la práctica totalidad de ellas. Además, lo mejor que puedes hacer es estar preparado de la forma más exhaustiva posible. De esa forma, podrás presentar rápidamente toda la documentación necesaria y cumplir con cuantas condiciones te impongan. El objetivo no es otro que lograr que la tramitación tenga lugar de la forma más rápida posible y puedas contar cuanto antes con el dinero en tu cuenta corriente.

¿Cuáles son los principales requisitos para solicitar un préstamo rápido?

Tener el domicilio permanente y residencia habitual en España

Ten en cuenta que en caso de que estés de paso por España o, sencillamente, aún no hayas instalado tu residencia habitual en el país, no podrás acceder a un crédito rápido. En esos casos, tendrás que recurrir a aquellos préstamos que estén disponibles en el país donde tengas dicha residencia.

Tener una cuenta corriente abierta en España

Hoy en día, las cuentas corrientes no tienen carácter transnacional. Es decir, aunque tengas una cuenta corriente abierta con un banco que tenga oficinas en distintos países, la operativa habitual que puedas hacer con tu cuenta se limitará al país donde la hayas abierto. Por supuesto, se pueden hacer transferencias internacionales, pero el país de referencia será siempre aquel donde hayas abierto tu cuenta. Debido a esta situación, si quieres recibir un crédito rápido, deberás contar con una cuenta corriente que haya sido abierta en España. Además, dicha cuenta debe poder recibir transferencias desde bancos distintos de forma normal. Esto es debido a que la práctica habitual para hacer llegar el importe de los créditos es la transferencia bancaria.

Contar con ingresos regulares o avales

Éste es uno de los requisitos que no es común a todos los créditos rápidos. Sin embargo, podrías tener que presentar algún tipo de prueba que acredite que cuentas con la solvencia suficiente para hacer frente a tus obligaciones. La nómina o pensión suelen son los medios más habituales, si bien podría darse el caso de que un aval sea suficiente.

Ten en cuenta que, en caso de que no se te solicite aval alguno, ni prueba de ingresos, es muy probable que los intereses que se te cobren sean más elevados. Por esa razón, siempre y cuando cuentes con algún tipo de ingreso regular, deberías hacerlo valer en tu solicitud.

No figurar en ningún registro de morosos

Al igual que en el caso anterior, podría darse el caso de que alguna entidad permita a los solicitantes de un préstamo rápido recibir la financiación aún figurando en los registros de morosos habituales, como ASNEF o RAI.

No obstante, no es la regla habitual sino todo lo contrario. Figurar públicamente como moroso suele suponer un impedimento para recibir más financiación por parte de la mayoría de entidades financieras del país.

Si ése es tu caso, deberías hacer todo cuanto estuviera en tu mano por lograr que se te elimine del registro cuanto antes. Liquida las deudas que hayan dado pie a la inscripción en el registro. Por lo general, son aquellas en las que se ha incurrido en una morosidad reiterada.

Después de todo, lo primero que hacen las entidades y portales online que ofrecen préstamos rápidos es comprobar los registros nacionales de morosos. En ese sentido, el hecho de que niegues haber sido inscrito en alguno de ellos, no impedirá que lo puedan comprobar con extrema facilidad.

Ser mayor de edad

La mayoría de edad es un requisito indispensable si se quiere recibir un crédito rápido. En el caso de la banca tradicional, sí existen créditos o préstamos para menores, como pudieran ser determinados créditos escolares. No así, tratándose de entidades de préstamos rápidos. En muchos casos, incluso se exige haber alcanzado los 21 años. Además, por regla general no se conceden créditos rápidos a personas con una avanzada edad; concretamente, aquellas que hayan superado los 70 años, si bien cada entidad tiene sus propios límites. Esto, obviamente, es debido al incremento del riesgo de impago por parte de la persona beneficiaria en caso de que fallezca.

Aportar la documentación básica

La documentación básica a presentar para que se nos conceda un crédito rápido incluye el DNI o NIE, número de cuenta corriente y prueba de su titularidad, contrato debidamente firmado, así como todo lo referente a la acreditación de que se dispone de una nómina, pensión o ingreso semejante.

Como ya hemos explicado en los anteriores apartados, algunos de estos documentos pueden no ser necesarios, en función de si su contenido constituye una condición para la aprobación del crédito. En cualquier caso, lo mejor que puedes hacer es estar preparado.

Presentación telemática o por mensajería de la documentación

Salvo contadas excepciones en las que será necesario personarse en una oficina física de la entidad concedente del crédito, lo más frecuente es que la documentación sea presentada a través de un servicio electrónico o bien el envío de la misma mediante mensajería con recogida en el domicilio; en cuyo caso, es la propia entidad la que suele costear dicho servicio.

Con respecto a los mecanismos de presentación telemática, son más habituales en los casos de minicréditos; es decir, con cantidades relativamente pequeñas. En cualquier caso, está prácticamente está extendiéndose cada vez más. Cada portal dispone de su propio sistema de comprobación de la cuenta corriente y de entrega escaneada de la documentación.

Otras condiciones

Puede darse el caso de que alguna de las entidades que ofrecen créditos rápidos, exijan algún otro tipo de condición extraordinaria, si bien las indicadas en este artículo son, con diferencia las exigencias y requisitos más frecuentes y generalizados para solicitar préstamos rápidos.