Suprimir pensión de viudedad

Un mes después de la decepción de cualquier probabilidad de comprensión para el cambio del marco de beneficios, el Gobierno propone limitar el pago de las anualidades de las viudas.

Permitir nuevas ventajas rechazaría las rentas más elevadas.

Casi tres meses después de una reevaluación del 1.6% de las rentas vitalicias y una expansión del 3% en lo esencial, y uno desde que la citación constitutiva eliminó la posibilidad de un acuerdo para un cambio que hace que el marco sea mantenible, el Gobierno propone cambios de salario y costos que aseguran su futuro largo recorrido.

Sin medidas para cambiar la circunstancia presupuestaria, los recursos de la Seguridad Social se han derrumbado en 100.000 millones de euros desde 2012 y Octavio Granado, Secretario de Estado para la Seguridad Social, salvaguardó ayer la comodidad de reordenar los derechos para obtener los beneficios de las viudas.

Se basaría en el pago de los beneficiarios, por lo que el costo se reduce al limitar la cantidad de quién obtiene estas ventajas.

«En el momento en que un hombre (con un salario más alto que el de su cónyuge vencido) recibe los beneficios de una viuda, su nivel de pago mejora, mientras que cuando una mujer recibe un pago (con menos compensación) lo agrava en lo que respecta al pago familiar.

«Granado enfocado. La reunión sobre el destino de las rentas vitalicias. Una prueba inactiva para la organización, clasificada por VidaCaixa y Mercer. Allí se centró en que se debe hacer algo para conectar los beneficios con los niveles salariales del receptor.

La posición del Gobierno sobre la Seguridad Social aclaró que tal medida se aplicaría de manera confiable a los beneficios de la nueva viuda y que debería hacerse «gradualmente».

«Las rentas vitalicias de Widow se produjeron para damas que no podían trabajar», repasó, luego de expresar que es fundamental para la sociedad española demostrar qué se debe terminar con esta ventaja.

Fuentes del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social demostraron que la ventaja podría no servir para nada en los casos en que un receptor recibe, por ejemplo, varias veces el salario mínimo interprofesional (SMI) y eso, dependiendo de cómo se resolvió el nuevo cálculo, «Un corte podría influir en un gran número de personas».

En cualquier caso, los más de 1.670 millones de euros al mes que paga hoy la Seguridad Social por los beneficios de la viuda están muy lejos de ser el problema más serio en un marco que tiene una socio-economía y una falta de acuerdo para cambiar su mejor prueba.

A partir de febrero de este año, hay 2.36 millones de anualidades de viudas que hablan de una ventaja normal de 708.3 euros cada mes, una suma que es 8% más alta que el año anterior.

Los beneficios de jubilación, con más de seis millones de beneficiarios, tienen un costo cuatro veces mayor, mientras que aquellos con discapacidades inmutables agregan un costo de casi 1,000 millones cada mes.

En total, el financiamiento regular programado de todas las ventajas se expandió en febrero pasado en un 7,1%, hasta alcanzar los 9,653 millones.

En el caso de la viudez, las propuestas para racionalizar el pago de los beneficios se producen después de abril pasado, el Gobierno aprobó la base reguladora ocho puntos entre 2018 y 2049, lo que lo elevó al 60% para los mayores de 65 años que no recibieron otra pensión pública o Ingresos que superan los 7.350 euros anuales.

La medida, independiente del aumento general de las pensiones, ha beneficiado a aproximadamente 465,000 beneficiarios con un costo total de más de 1,600 millones.

Con todo este panorama, el patrimonio neto de la Seguridad Social será de alrededor de 32,000 millones de euros negativos en 2018.

«Hemos estado acumulando desequilibrios porque disminuimos los salarios, pero los beneficios continuaron calculándose según lo calculado anteriormente. Lo único que hicimos para reducir «El aumento en los gastos fue para corregir la revalorización de las pensiones», concluyó.

De cara al próximo término, Granado espera que la pensión social complementaria tenga más protagonismo, porque «la mejor solución es la prestación social complementaria y no la anticipación de la jubilación«.

En esta línea, insistió en que los que se jubilen antes tendrán que citar más.